La DGT baraja la posibilidad de reducir la tasa de alcoholemia a cero, frente a los límites permitidos en la actualidad y que se sitúan en 0,5 gramos por litro en sangre o bien 0,25 mg en aire espirado. En la presentación del estudio Fatiga y conducción 2012, elaborado por el RACE, la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (Anfabra) y la Dirección General de Tráfico dentro de la campaña Un refresco, tu mejor combustible se dió a conocer que los españoles recorrerán una media de 2.000 kilómetros en verano, y cerca de un 20 por ciento superará los 4.000. Además, siete de cada 10 realizarán desplazamientos frecuentes en el lugar de vacaciones.
La DGT ha lanzado una serie de recomendaciones, que se distribuirán a través de 500.000 folletos en cerca de 600 estaciones de servicio, así como en Internet y mediante los smartphones, y entre las que destacan la importancia de parar cada 200 kilómetros o dos horas, realizar estiramientos y tomar bebidas refrescantes, que mantiene la hidratación recomendada y aporta la glucosa necesaria para mantener la atención. Las circunstancias adversas provocan distracción al volante, multiplican los errores en la percepción de distancias y velocidades y aumenta en un 86 por ciento el tiempo de reacción ante un obstáculo. Así, de los 1.100 conductores encuestados, un 72 por ciento declara haber sufrido episodios de sueño, un 57 por ciento reconoce haber notado pérdidas de concentración y hasta un 40 por ciento ha tenido picor de ojos y visión borrosa.
La DGT insiste que hasta la más mínima consumición resta facultades en la carretera. En la actualidad, la tasa de alcohol se sitúa en los 0,5 gramos por litro de sangre o a 0,25 miligramos por litro de aire espirado, siendo de 0,3 gramos y 0,15 miligramos para los profesionales.
Conducir bajo los efectos del alcohol
El planteamiento de esta medida serviría para reducir la conducción bajo los efectos del alcohol, sobre todo entre los conductores de menos edad.
Según el programa Noc-Turnos 2011 de la Federación Española de Bebidas Espirituosas, el 38% de los jóvenes admite que bebe aunque tengan que conducir. Las mujeres suelen ser más responsables al volante, ya que el 72% asegura que no lo haría, frente al 54% de los hombres encuestados.
En tramos de edad, los más jóvenes de este grupo son los más responsables en este sentido, ya que el 77% de los conductores de entre 18 y 20 años asegura no consumir alcohol antes de coger el coche.
Víctimas
Los jóvenes suponen el 15% de las víctimas en accidentes de tráfico y el 20% de los heridos graves, aunque sólo el 10% posee carné de conducir. Además, casi el 50% de los accidentes de producen de noche y en fin de semana, y en el 50 ó 60% de los casos los conductores daban positivo en el control de alcoholemia. Sin embargo, los datos han mejorado, ya que el 62% de los jóvenes asegura que no bebería, frente al 34% que se registró en el año 2001.
Acompañantes
Los acompañantes del conductor también juegan un papel importante. El 81% de ellos intentan evitar que comiencen la marcha y el 50% busca otra alternativa para llegar a casa. Asimismo, el “conductor alternativo” ha aumentado en los últimos años, llegando a subir al 40% de los casos.
